Durante el pasado verano, tuve el placer de colaborar con la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Córdoba en el diseño de la identidad gráfica para Taurofilm 2. Este evento, celebrado en el emblemático Cine Fuenseca, fue una fascinante retrospectiva que revivió el espíritu de las primeras décadas del cine.
El desafío principal radicó en crear un diseño que actuara como puente entre la nostalgia histórica del cine mudo y una propuesta cultural moderna y vibrante, atractiva para un público contemporáneo.
Taurofilm 2 fue más que una simple proyección; fue una experiencia sensorial inmersiva. El concepto radicó en proyectar películas mudas de principios del siglo XX, pero con un giro contemporáneo: la banda sonora fue interpretada en directo por los grupos Lady Coulson para Sol y Sombra (1922) y Pelomono para Sangre y Arena (1922).
Lo más 'guay' y potente del proyecto fue precisamente la confluencia de épocas: logramos que el público experimentara, de forma moderna y mágica, la emoción genuina de ir al cine hace más de un siglo, con la música en vivo dándole alma a la imagen. Un proyecto, sin duda, que me permitió aunar historia, arte y rock & roll gráfico.
Un aspecto central y tecnológicamente más ambicioso del proyecto fue la creación de la imagen principal del cartel. Partimos de un fotograma original de la película muda "Sol y Sombra", protagonizada por la icónica Musidora.
Procesado de Imagen: Dada la baja resolución y calidad inherente al material de archivo histórico, utilicé inteligencia artificial para realizar una mejora de escala y detalle (upscaling), transformando este fotograma en una imagen de alta resolución y fidelidad, perfectamente apta para impresión en gran formato. Esta técnica no solo garantizó la calidad visual, sino que también permitió que la figura de Musidora, tan representativa de la época, capturara la atención del espectador con una nitidez inédita.
Expansión Creativa (Post-Proyecto): Como una extensión posterior del proyecto y demostración de potencial creativo, desarrollé una animación a partir de esta misma imagen. En ella, Musidora cobra vida momentáneamente, parpadeando sutilmente mientras una cámara virtual realiza un giro envolvente sobre ella, añadiendo una capa dinámica y casi mágica a la figura original.